La banda que hizo bailar al planeta
por Revenge
Duran Duran es el nombre del villano del film de ciencia ficción Barbarella (1968) dirigido por Roger Vadim y protagonizada por Jane Fonda. El Dr. Duran Duran, interpretado por Milo O’Shea, es un científico loco que desarrolla un arma para destruir planetas. Sin embargo, Jane Fonda en el papel de la sensual Barbarella, lo impedirá.
En 1978, cuando el movimiento punk agonizaba, Nicholas Bates (Nick Rhodes) de 16 años y Nigel John Taylor de 18, tomaron ese nombre para la agrupación de rock moderno que estaban formando. Muchos músicos pasarían por Duran Duran los primeros dos años, recién en 1980 quedaría la formación clásica con Nick Rhodes en sintetizadores, Simon Le Bon como vocalista, John Taylor en bajo, Andy Taylor en guitarras y Roger Taylor en batería. Un quinteto con tres músicos de apellido Taylor sin parentesco alguno.
Duran Duran no fue producto de un casting, es una banda postpunk que comenzó tocando en pubs. Llegaron a fascinar a los dueños del Rum Rummer Club de Birmingham, los hermanos Michael y Paul Berrow, quienes se convertirían en sus managers. Fue Michael quien hipotecó su casa para cubrir los gastos de la primera gira del grupo (como teloneros de Hazel O’Connor). El contrato con Capitol no se hizo esperar y en 1981 el primer LP estaba en la calle; este álbum fue original e innovador, logró fusionar el rock con la música disco, canciones como “Planeth Earh” y “Girls on Film” tuvieron posiciones de privilegio en el ranking inglés. El lema de la banda, con cierto cinismo, era: “para bailar cuando caiga La Bomba”. Eran los tiempos de la Guerra Fría y el temor a un holocausto nuclear estaba en todos lados. El quinteto deseaba contagiar su optimismo.
Con un look andrógino y extravagante no tardaron en ser encasillados dentro del movimiento new romantic junto a Classix Nouveaux, Visage y Ultravox.
Los duranies siempre se mostraron apolíticos a diferencia de sus rivales de Spandau Ballet que enarbolaban la bandera del partido laborista inglés. Pero esto no fue una postura conformista, porque siempre mostraron sensibilidad social. “Cuando era niño, una vez charlando con mi padre le declaré mi convicción de que pertenecíamos a la clase media. Éramos dueños de nuestra vivienda, teníamos seguro social y para mí era lo distintivo de esa clase. Mi padre lo refutó observando que la clase social a la que uno pertenece se reconoce enseguida contestándose la siguiente pregunta: Sí mañana dejo de trabajar ¿qué pasa? Odio las diferencias de clase”, dice John Taylor.
En mayo de 1982 lanzaron su segundo LP, Rio, que logró sus primeros éxitos en Estados Unidos. Es un disco de pop perfecto cuya ilustración de portada es obra de Patrick Nagel, conocido por sus trabajos en la revista Playboy. Por ese entonces, se produjo un cambio de imagen en la banda, empezaron a lucir como dandies. Solo Nick Rhodes mantendrá eternamente una imagen andrógina. John Taylor y Simon Le Bon se convirtieron en sex simbols.
El quinteto es consciente del poder de la ficción. La verdadera emancipación humana está en la fantasía, en la capacidad de imaginar y soñar. “Rio”, la canción que da título al álbum, es un himno a la felicidad infinita. Los duranies saben entender las aspiraciones de los adolescentes de los años 80. A la salida del LP el tecladista Nick Rhodes no llegaba cumplir 20 años y el más grande en edad, Simon Le Bon, tenía 23.
Ellos fueron innovadores con los videos promocionales, filmados en lugares paradisíacos. En sus videoclips no hay un equivalente visual a las palabras, intentaron crear imágenes con conceptos e ideas distintas, que invitaran al espectador a volver a ver y escuchar la canción para ir descubriendo interpretaciones nuevas.
En 1983 editaron su mejor disco: Seven and the Ragged Tiger. A pesar del descomunal éxito la prensa los atacaría sin piedad. “The Reflex” sonó hasta el hartazgo en las discotecas. El videoclip de “Union of the Snake” tiene un aroma a Mad Max mientras que el video de la épica “New Moon on Monday” los muestra como revolucionarios. A pesar de la imagen espectacular y el glamour, Simon Le Bon escribió las letras de dicho álbum como si estuviera desencantado con el mundo. El vinilo cierra con su obra culmine: la balada “The Seventh Stranger”, que denuncia la crueldad del amor.
La extensa gira mundial de Seven and the Ragged Tiger fue registrada en el documental Sing Blue Silver y en el largometraje Arena, que es de alguna forma una continuación, o segunda parte, de la película Barbarella. Duran Duran desató una manía similar a la de los Beatles.
Arena (1984) es un disco en vivo, un libro y una película. El film y el vinilo difieren levemente en las canciones seleccionadas. Incluso en el film algunas canciones están cortadas para darle contexto a la trama. Ambos tienen una canción nueva, “The Wild Boys”, que fue el simple de difusión del álbum cuyo videoclip estuvo inspirado en un cuento, del mismo nombre, de William Burroughs.

“Lo que cambió mi vida fue el punk de los años 70. Cuando los Sex Pistols decían: anarquía en el Reino Unido, no decían: tengamos un movimiento político. Puedes pasarlo bien sin una formación técnica, sin ser un músico brillante. Si tienes algo que decir, puedes decirlo en el escenario y hacer que resulte genial. También puedes hacer felices a los demás”, afirma Le Bon.
En 1985 realizaron la banda de sonido del film de James Bond, A view to a Kill, y fueron uno de los números principales del megaconcierto Live Aid. Los duranies se dividen, durante ese año, en dos bandas (Arcadia y The Power Station). El alejamiento de Roger Taylor primero y la renuncia de Andy Taylor durante la grabación del LP Notorious (1986), hacen que la agrupación comience a declinar. Los cambios que incluyeron la incorporación de virtuosos como el guitarrista Warren Cuccurrullo y el paso fugaz del baterista Sterling Campbell, no pueden evitar que la banda pare de caer. Pero como en una versión contemporánea del Ave Fénix, volverá a resurgir de sus cenizas. De los fracasos comerciales −no artísticos− como Liberty (1990) o Pop Trash (2000) pasarían a grandes éxitos de venta como The Wedding Album (1993) o Astronaut (2004). La agrupación transitaría una y otra vez del sonido desapercibido al estruendo multiplicado.
Future Past (2021) su décimo quinto álbum en estudio es una celebración de los cuarenta años de su primer disco homónimo Duran Duran (1981). La banda está conformada en este vinilo por el cuarteto: Nick Rhodes, Simon Le Bon, John Taylor y Roger Taylor.
Future Past fue producido por el mítico Giorgio Moroder −considerado el creador del electrodance− y el prestigioso Erol Alkan. Pero los duranies jamás repiten las recetas del pasado, por lo que invitaron a participar a innovadores artistas como Tove Lo, Ivorian Doll, Chai y Mike Garson.
